cine

Robin Williams, su legado

Posted on Actualizado enn

Robin Williams

Siempre he sostenido que “La Sociedad de los Poetas Muertos”(1989) no es el paradigma de reforma educativa que debemos esperar. Es la historia de uno contra el mundo, la del héroe o “Esperando por Supermán”. Creo en las reformas que son emprendidas por equipos, no por francotiradores, y mucho más en los sistemas escolares donde una golondrina no hace verano.

Dicho, esto, sin embargo, creo que el personaje de John Keating que interpreta el recientemente fallecido Robin Williams no deja de impresionarnos, porque encarna lo que esperamos de un buen maestro: que sea hacer brillar los ojos de sus estudiantes, encenderlos con pasión, con su pasión. Todos recordamos la escena en que Keating se para sobre el pupitre y les invita luego a que se paren, para tener una nueva visión de las cosas, para encontrar su propia voz. Pero creo que no hay escena más conmovedora que aquella en él se agacha entre las sillas, se ubica en el nivel de las miradas y crea un ambiente de complicidad: “Nosotros no leemos y escribimos poesía porque es lindo. Leemos y escribimos poesía porque somos parte de la raza humana. Y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, los negocios, la ingeniería tienen nobles propósitos y son necesarios para vivir. Pero la poesía, la belleza, el romance y el amor, eso es lo que nos hace vivir.” Y Keating termina citando a Walt Whitman que compara la vida con una gran obra de teatro, “…y tú puedes contribuir con un verso.” Y le dice: “¿Cuáles serán sus versos?”

Creo que un buen maestro debe ser un buen conversador: contar historias convincentes y ayudar a sus estudiantes a contar sus propias historias y vivirlas.
Por eso varios otros personajes de Williams son tan entrañables, aunque no sean maestros como tales, por ser buenos conversadores: Sean Maguire, el psicólogo de “Good Will Hunting”(1997) que tiene uno de los monólogos de cine más espectaculares, en el que le dice a un joven Will (Matt Damon) la importancia de vivir las cosas por uno mismo y no sólo conocerlas de oídas o por haberlas leído en los libros. O las conversaciones de Mrs. Doubfire en la película del mismo nombre (1993), no sólo con la familia, sino en el show que monta en televisión, en que aconseja a una niña, Katie, sobre sus padres que se han separado.

Una de las conversaciones que me gustan más es aquella de la película “Awakenings” (1990) traducida en español como “Despertares” en la que el Dr. Malcom Sayer (Robin Williams) recibe en la madrugada una llamada de Leonard Lowe (Robert De Niro), el paciente que ha despertado de un largo proceso y sólo quiere hablar de la vida, de lo que nos hace humanos.

Todos tenemos, seguramente, nuestros mejores recuerdos de los personajes de Robin Williams, atados a las películas que nos gustan. Muchos de sus diálogos y frases serán siempre recordados. Porque es como los libros. Son compañeros y presencias de nuestra historia. En ese sentido, no ha muerto y su humor y simpatía nos seguirán acompañando por mucho tiempo más, como una conversación inacabada que se seguirá desplegando en el tiempo.

Anuncios

District 9: los otros son los extraños

Posted on Actualizado enn

(c) http://www.district9movie.com

Hace un par de semanas fui a ver la película Sección 9 (District 9), del director Neill Blomkampf y producida por Peter Jackson.

Impresionante escenario, intrigante historia. ¿Quiénes son los “aliens” (los extraños o extra-terrestres)? Como siempre, lo diferente se convierte en extraño. Rompe con el estereotipo del extraterrestre poderoso que viene a destruirnos o someternos. Es el “alien” que se convierte en otro marginado, excluido y explotado. Y como a tantos otros, en la historia milenaria de dominación, se convierte en un objeto de las políticas que pretenden ayudarlo, encaminarlo, conducirlo. Los campos de refugiados se convierten en prisiones, el control en represión y la ayuda en destrucción.

El ghetto es el lugar de la tragedia, pero al mismo tiempo de la salvación, el único lugar donde Wikus Van DeMerwe puede encontrar refugio y comprensión para sus transformación.

La historia es cautivante y nos mantiene en alerta los 111 minutos de la película. Ver más aquí.

La escafandra y la mariposa

Posted on

Este es el título de una extraordinaria película francesa de Julian Schnabel, ganadora de 2 globos de oro y 4 nominaciones al Oscar que el otro día vi en TV sin querer. La historia es alucinante, y ha sabido captar, mediante el recurso de la cámara subjetiva, la tragedia de un hombre encerrado en su cuerpo luego de un derrame cerebral, pero con la mente suficientemente lúcida para seguir pensando, escribiendo, desesperando. Vale la pena ver!!!

Ver el sitio web de esta película donde hay otros comentarios, fotos y material adicional.

Por los viejos tiempos

Posted on Actualizado enn

Me encantó esta versión de la canción Auld Lang Syne en la película “Sex And The City”. Me puse a averiguar (Wikipedia) y aprendí que se trata de una canción una canción tradicional escocesa escrita por el gran poeta Robert Burns, del siglo XVII, que se escucha sobre todo en las fiestas de Año Nuevo o en las despedidas largas. “Auld Lang Syne” se traduce como “old long since”, es decir, “hace mucho tiempo”, aunque mejor se entedería como “por los viejos tiempos”.

Me acordé cuan significativa fue esta canción cuando era chico. Con la reforma educativa de los 70s, el gobierno de Velasco obligó a los extranjeros que estaban en los colegios a transferir la autoridad a peruanos. La primaria de mi colegio esta dirigida por una monjas norteamericanas. Así que, una mañana de diciembre, cantaron esta canción como despedida. No recuerdo los detalles pero la sensación de despedida inevitable se quedó grabada en mi alma. Para un niño de segundo de primaria era indecifrable por qué sus buenas profesoras tenían que partir.

Desde entonces, y por los diversos caminos que me ha llevado la vida, he tenido que asistir a muchas despedidas. Como decía un antiguo compañero, las personas tenemos pies y siempre podemos volver, si es que queremos. Pero hay algunas despedidas con sabor no de hasta luego, sino de hasta muy, muy luego. Y no sólo hablo de las despedidas irreversibles, las de aquellos que parten para nunca más volver, sino de esas otras con sensación de pérdida irreparable, las de amores rotos, las de viajeros que parten a otros continentes. Pero, en fin, despedirnos es parte de vivir, respiramos con los encuentros y los nacimientos, al igual que con los adioses y las muertes, las grandes y pequeñas. Por ello mismo, no dejemos de brindar y celebrar con todos ellos, nuestros personajes, los presentes y los ausentes, que, de cierto, nos encontraremos todos juntos algún día en la fiesta interminable.

Aquí otras versiones de Auld Lang Syne. Disfrútenlas: Hogmanay, McKellar.

El infierno somos nosotros mismos

Posted on

Esta es una de las escenas más bellas de esta película española llamada “La Lengua de las Mariposas”(1999) de José Luis Cuerda. ¿Qué pasa cuando uno se muere? Inevitablemente nos hemos preguntado esto en algún momento de nuestra niñez y son ahora los hijos los que nos hacen la misma pregunta. Si uno cree o no en la vida futura puede ensayar distintas respuestas. Don Gregorio, el maestro en esta película, le dice a Moncho esta frase que resume su filosofía y sus esperanza. “A veces, el infierno somos nosotros mismos”  ¿Por qué esperar por la vida futura? Mi madre, siendo muy católica, siempre ha creído que las culpas se pagan aquí, en esta vida y no es necesario esperar a la siguiente. Hay en esto algo de sabiduría ¿no? Esta vida contiene ya la semilla del futuro, la cual podemos intuir pero no podemos imaginar, como la oruga no se sueña como mariposa. En esta vida tenemos atisbos del cielo y también del infierno. Nosotros somos el cielo y el infierno y podemos serlo en mayor o menor medida para otros, en la medida en que escojamos hacerle la vida fácil a los otros o convertirla literalmente en un infierno.

Up: una vida juntos, una aventura de altura

Posted on Actualizado enn

(c) Disney. Pixar
(c) Disney. Pixar

Hoy fui a ver con mis hijos la última película de Disney “Una aventura de altura” (“Up, en inglés). Como siempre una experiencia divertida que, admite, sin embargo, más allá de una lectura. ¿Es tarde para volver a los sueños de la infancia? Carl le hizo una promesa “de corazón” a Ellie, cuando era niño, de llevarla a Sudamérica, a las Cataratas del Paraíso. Luego crecen, se casan y – como en muchos casos – los problemas, y las exigencias cotidianas hacen que los sueños y las promesas tengan que postponerse. Finalmente, muerta Ellis, Carl decide partir y luego de una serie de aventuras vuelve a encontrarse con el album que Ellis guardaba sobre el viaje soñado para darse cuenta que, en la páginas en que ella reservaba para las aventuras que iban a tener juntos en aquellas tierras soñadas de Sudamérica ella había colocado fotos de su vida cotidiana a lo largo de los años. Amarte y compartir la vida fue suficiente.  ¿No es vivir la vida juntos una aventura en sí? No llegamos a conocer nunca a una persona, siempre puede sorprendernos. “La vida, esa paradoja” decía Benedetti… No sabemos que nos depara, qué sueños tienen que ser reelaborados. Pero sólo tenemos una vida, y necesitamos volver a nuestras esperanzas primordiales, si no, ¿cómo sobrellevar la congoja, la cotidianidad? Esta película, entre toda la parafernalia propia para chicos, muestra eso como una gran verdad…

Earth: la película y las preguntas de un niño

Posted on Actualizado enn

(c) Disney Nature
(c) Disney Nature

El domingo fuimos a ver la película Earth de Disney Nature con toda la familia. Todos quedamos fascinados por la belleza de la fotografía, los paisajes, la música de fondo, las historias. Sin embargo, mi hija quedó conmovida por las escenas del lobo blanco cazando a los caribús así como la de leones atacando a un elefante indefenso en medio de África. Mi hijo decía: “No me gustó la película porque los animales se comen a otros.” Me preguntaba si no era que la televisión, los dibujos animados, los cuentos de niños no les han vendido una visión idílica del mundo animal, de osos panda comiendo su bambú y delfines surcando los mares como Flipper. Sin embargo, nacer y morir es parte de la vida, así como crecer, reproducirse, sobrevivir… Hacía el esfuerzo para explicarles que el equilibrio natural depende de que haya presas y predadores, y que las leyes naturales permiten que sobrevivan los más fuertes y que sin esos mecanismos habría superpoblación de algunas especies y un quiebre en el equilibrio general… Sin resultados!!!

Es magnífico, por tanto, que Disney nos ayude a poner un poco más de realismo en el mundo animal para que mis hijos dejen de creer que todo es como “Magadascar” y c0mprendan un poco mejor lo terrible y maravilloso de este planeta azul en que vivimos…