Lenguajes compartidos

Posted on

Iwo Jima, 1945
Joe Rosenthal: Iwo Jima, 1945

Mi padre pasó los primeros años de su infancia escuchando las incidencias de la Segunda Guerra Mundial, escuchando las incidencias contadas por la BBC de Londres en la radio de una vecina y jugando en la huerta a manejar un Panzer en las estepas de Rusia o un Zero en los cielos del mar de Japón.

La guerra mundial, sus fechas y sus batallas se convirtieron en un lenguaje común con mi padre. Sólo él y yo nos entendíamos y sabíamos que significaba “Día-D”, “Operación Barbarroja” o “Zero, zero, zero”. Mi padre aplicaba a cosas de la vida cotidiana los temas de la guerra, o frases clave como “Volveremos!” de McArthur cuando abandonaba Las Filipinas ante la invasión japonesa. Yo crecí con esto en mi infancia, cuando aún había series de TV en que los americanos eran los buenos y los alemanes los malos.

Lo importante de todo esto, mirado desde esta orilla de mis años, es que este motivo se convirtió en una forma de comunicarme con mi padre. Siempre, incluso en los momentos de mayores dificultades e incomprensiones, esta fue una línea abierta, un código común que nos ayudaba a sortear malentendidos, un guiño en medio de la multitud. Mi padre soñaba con poder ir algún día a Normandía y pisar las playas en las que dejaron sus sus vidas tantos jóvenes en 1944. Ahora que mi padre ya no está, sigo recordándolo siempre cada 6 de junio, y pienso en las complicidades que he ido construyendo con mis propios hijos. En esta época de tanto Internet y tanta tecnología, en que los cambios y novedades son pan de cada día no es fácil mantener los canales abiertos con los hijos. Pero me esfuerzo por crear intereses comunes, por contarles mi propia historia y adentrarlos en mis gustos y obsesiones, conciente de que, aunque ellos tendrán los suyos propios algo quedará en el futuro que nos permita relacionarnos mejor como padre e hija, padre e hijo. Y la historia se repetirá, no con las mismas guerras pero con otras que seguimos luchando cada día en nuevas Normandías.

Anuncios

2 comentarios sobre “Lenguajes compartidos

    mabe arce escribió:
    10 febrero 2009 en 9:04 am

    ah Fer, este post me está haciendo llorar… será como dice Serrat, vamos transmitiéndoles nuesras frustraciones con la leche temprana … espero que les transmitamos algomás que eso… en una clave menos melancólica, sabes lo que me dijo mi hijo el otro día, que yo lo había convertido en un “prince charming” y que por eso las mujeres lo adoraban, jajajaa, fuera de bromas, el atribuye su especial sensibilidad para entendernos a las mujeres a su cercana relación conmigo, bueno, espero que eso sea algo positivo…uhm
    sobre códigos de lenguaje, los míos con mi padre iban más por el lado taurino y de las peleas de gallos, me decía cosas como “nunca enterrar el pico” …creo que se me grabó a sangre y fuego!

    Fernando escribió:
    10 febrero 2009 en 11:03 am

    Mabe, como decía el Serrat que recordabas, junto a la leche temprana les transmitimos nuestras frustraciones. Pero no sólo eso, también nuestras pasiones, nuestras obsesiones, nuestros dilemas y nuestras apuestas. A la larga, cada uno toma sus caminos y sus opciones, pero con los años uno se va dando cuenta que tiene más de su padre o de su madre (o quien haya cumplido ese rol) de lo que uno quisiera. Al fin y al cabo, como dicen “el fruto no cae lejos del árbol” y uno como padre espera que algunas cosas queden en ellos, porque es la manera de perpetuarnos en el tiempo… Gracias por tu comentario.
    Fer

Los comentarios están cerrados.