Papás al 60 u 80%: uno se las arregla

Posted on Actualizado enn

SpeedyK
Tomado de Flickr: SpeedyK

El último post de Roberto Lerner habla sobre como las hembras y machos de varias especies se organizan para cuidar y alimentar a las crias. “Machos pero tiernos” señala que en el 90% de las especies de aves son los machos los que se encargan exclusivamente de atender a los hijos.

Más allá de las curiosidades zoológicas, que según  Lerner tienen un origen antiguo, en los dinosaurios, lo cierto es que los avatares de la vida contemporánea, sobre todo en familias de clase media como la de muchos que somos profesionales, supone ciertos arreglos que suponen tareas compartidas, y no pocas veces, mayor dedicación de parte de los papás. En nuestro caso, que hemos renunciado al modelo “que-lo atienda-la-empleada” y buscamos dedicar el mayor tiempo posible y con la mayor calidad no deja a veces de haber contradicciones con la educación que hemos recibido o lo que muchos esperan.

Mi esposa tiene, sobre todo en el último año, un horario laboral muy demandante. Esto significa que llego más temprano a la casa, los ayudo con las tareas, los hago comer y dormir. Me encargo también de coordinar las visitas a las amigas o las actividades del colegio. Pero no falta la mamá que cuando llama para saber si mi hija puede ir a la casa de la amiga pregunta únicamente “¿Puedo hablar con la mamá de…?” y yo tengo que explicarle que yo veo lo de las salidas de mis hijas. Es la fuerza de la costumbre pero también el prejuicio de que los hombres no estamos para eso, o no somos capaces o no nos interesa. Algunos me felicitan por esto, pero digo que si mi esposa lo hiciera nadie le felicitaría por considerarlo “normal”. ¿Qué es normal entonces?  Es como aquello que criticaba mucho cuando mis hijos eran más chicos: que no hubiera un cambiador de pañales en el baño de hombres porque se considera que esto es algo que hacen las madres. En fin, parece que ahora hay un poco más de conciencia y ya se encuentran en algunos sitios. Papás y mamás tenemos maneras distintas de relacionarnos con los hijos y lo importante es encontrar la manera de hacerlo, de comunicarnos, de crear esos rituales y complicidades que nos hacen ser lo que somos, parte de una historia y una familia.

En fin, encargarse de los hijos no es una tarea sencilla. Esos “locos bajitos” como decía Serrat a veces nos sacan de nuestras casillas, pero están allí también para sorprendernos y alegrarnos con sus ocurrencias, con sus frases geniales, con sus travesuras y las verdades que sólo pueden salir de la boca de un niño. Es mejor cuando la tarea de criar los hijos es compartida, es decir que nos podamos repartir tareas y responsabilidades en un 50%-50%. Sin embargo, la vida no es justa ni puede ser siemple planificada. Por eso, cuando nos toca asumir el 60% u 80% lo hacemos de la mejor manera posible, a nuestro estilo, poniendo lo mejor de nosotros y esperando no meter la pata, aunque lo hagamos de vez en cuando. Uno se las arregla… y eso ya lo sabían los dinosaurios…

Anuncios